El Ramón Sánchez-Pizjuán es el histórico estadio del Sevilla FC en el barrio de Nervión, uno de los recintos con más pedigrí de España. Su fachada de mosaicos, sus noches europeas legendarias y una acústica cerrada lo convierten en uno de los estadios más temidos por cualquier rival, especialmente en las eliminatorias de la Europa League que el club domina como ninguno.
Historia y arquitectura
Inaugurado el 7 de septiembre de 1958, lleva el nombre del expresidente Ramón Sánchez-Pizjuán, que impulsó su construcción. Diseñado por Manuel Muñoz Monasterio, ha sido remodelado varias veces —notablemente en 1982 para el Mundial de España, cuando albergó la mítica semifinal Alemania-Francia. Su tribuna preferente cubierta y el mural cerámico de la fachada son sus rasgos más reconocibles. Está previsto un ambicioso proyecto de nuevo estadio en la misma parcela.
Momentos icónicos
El Pizjuán es sinónimo de noches europeas: aquí el Sevilla ha remontado tantas eliminatorias de Europa League que ya es marca de la casa (siete títulos, un récord absoluto). También albergó la semifinal Alemania-Francia del Mundial 1982, considerada uno de los mejores partidos de la historia. Los derbis contra el Betis son otro de los grandes espectáculos de LaLiga.
Cómo llegar y tips de asistencia
El metro L1 (parada Nervión) deja a cinco minutos. En autobús, líneas 5, 27, 28 y 32. Es una zona urbana muy accesible a pie desde el centro (30 minutos por Luis de Morales). No hay parking oficial: mejor usar Nervión Plaza o venir en transporte público. Llega con 45 minutos: el barrio se anima en las cervecerías y los accesos tienen filas moderadas.
Dónde sentarse y qué comer
La Preferente cubierta ofrece la mejor vista y protección. El Gol Norte concentra al Biris Norte, el grupo ultra sevillista. Los palcos VIP han sido renovados con catering local. En Nervión abundan las cervecerías clásicas, bares de tapas con jamón ibérico y las terrazas de la avenida Luis de Morales para el pre-match.